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1º ESO

DOÑA ROGELIA

PARTE 2

Doña Rogelia                                                                            8/10/2006

 

Hijo mío, sé que no puedes leer esto, porque te maté con una escopeta cuando venías en coche. Desde entonces, no puedo dormir, cocinar y prácticamente no hago nada, todo lo tiene que hacer tu padre, así que te estoy escribiendo ésto por si hubiese alguna posibilidad de que lo leyese.

Querría decirte que eras un niño horroroso, eras guapo como una patata llena de serrín,(para qué mentir),eras de listo como yo de delgada cuando me como cinco tarros de nutella; eras tan delgado que cuando respirabas miraba tu barriga y me daba una fatiga horrorosa; un día por mirarte en el estómago cuando respirabas, me dio un ataque al corazón; tenías los ojos más horrorosos que he visto en mi vida ,

parecía que te estuvieran sangrando.¿Te acuerdas de tu primo cuando murió de infarto? pues en realidad lo mataste cuando te acercaste a darle un abrazo, por eso, sus padres no querían verte; ¿te acuerdas de cuando vimos la película del señor de los anillos? (seguro que no porque estás muerto) pues cuando vi al Gollum te comparé con él y tú dabas más miedo.

 

HIJO DE DOÑA ROGELIA

 

¡Hola mamá! he tomado el control del ordenador por un momento para decirte cosas que debería haberte dicho hace mucho tiempo.Eres un bicho gordo como una vaca después de haberse comido todo el pasto del mundo,eres una asesina psicópata y asquerosa,pero sobretodo eres mi madre y te quiero como si no hubiera un mañana por eso he tomado el control del ordenador para que sepas que te quiero.

 

DOÑA ROGELIA

 

Hijo mío eso ha sido muy conmovedor yo también te quiero, pero tengo demasiado miedo, así que voy a coger el ordenador y lo voy a tirar por la ventana lo antes posible pero aún así te quiero mucho cariñito mío,besos adiós.

 

PACO ALFARO SÁNCHEZ 1ºA

4ºESO

Cádiz, 19 de octubre de 2019

 Querida luchadora:

Quizás no te lo he dicho nunca, pero no estás sola, me tienes aquí. Quizás no te lo he dicho tampoco, pero eres la mayor guerrera que habré conocido jamás. Quizás no te lo he dicho nunca, pero de mayor, quiero ser como tú. Quizás no te lo he dicho nunca, pero eres única. Quizás no te lo he dicho nunca, pero tus sonrisas por las mañanas hacen que cualquiera sea feliz. Quizás no te lo he dicho nunca, pero no cambio tus abrazos por nada en este mundo. Quizás no te lo he dicho nunca, pero eres mi superheroína favorita.

Eres el mayor ejemplo a seguir para muchas mujeres como yo, y quiero que lo sepas. Porque a pesar de todo lo que has pasado, sigues ahí, sonriendo como nunca y viviendo todo al máximo, porque como bien dicen, hay que vivir cada momento como si fuera el último, y tú guerrera mía, lo llevas al día.

Me quedo corta si no te digo que cada vez que me sonríes, mi mundo se cae a pedazos pensando en qué sería de mi sin verte cada día, sin sentir las caricias mañaneras que me dabas todos los días con ese dulce buenos días.

Es cierto que nunca te lo he dicho, pero tengo miedo, mucho miedo, de que algún día ya no pueda recordarte, porque los años me pasen factura. Puede que un día me despierte una persona que no seas tú, y mi vida cambie por completo. Cuando llegue ese día, sé que no sabré reaccionar y que poco a poco lo tendré que ir aceptando, pero sé que me será muy difícil.

Nadie me había cuidado tan bien como tú, y tengo que confesarte que tristemente en algún momento tendrá que suceder, es ley de vida, pero ojalá no te fueras nunca de mi lado.

La última confesión que te haré será decirte que ya lo sabía todo desde el principio, y sabía también que el cáncer de mama te haría sufrir hasta el último momento, pero, también quería decirte que has sido capaz de aguantar hasta hoy, eres la persona más fuerte que conozco, luchas cada día más que el anterior, y, como me gustaría que todo acabara ya y que tuviera yo la enfermedad y me quedaran a mí los tres días y no a ti.

Mamá, te quiero mucho y cuando llegue el momento, brillarás más que nunca, y prometo que cada vez que se haga de noche, miraré al cielo, sabiendo que estás ahí.

   

Te admiro mucho, sigue luchando hasta el final, no hay nada que no puedas conseguir, no te rindas.

Andrea Beltrán Gutiérrez 4ºB

2º Bachillerato

 

Para vosotras,

 

Hola, al final me he presentado al concurso. Me pareció el mejor momento para recordaros que este es nuestro último año en “La Estrella” sentadas o en esas clases de Pepa. Me pareció la excusa perfecta  para escribir todo aquello que nunca os he dicho por vergüenza, orgullo o simplemente, por creerlo innecesario. Así que comienzo:

 

Julia, a veces no te soporto. Tu energía a las siete de la mañana choca con mi cansancio y mi alergia a los lunes. Siempre intentas agradar a los demás y en mi opinión, a la primera a la que debes complacer es a ti misma. No te lo digo pero, el mundo sería un poco peor si tú no estuvieras en él, el medio ambiente estaría aún más dañado de lo que ya está y sinceramente, eres y serás siempre uno de mis tesoros más preciados.

 

Quería pedirte perdón Carlota, por no preocuparme más por ti y por no conseguir hacerte reír cada día. También decirte que vivo enamorada del sonido de esa risa tuya y que, sin ella, el mundo se oscurece un poco más. Eres única y perfecta a tu manera. Me gustaría pedirte un favor. No te ocultes a los demás, no uses máscaras, muéstrate como la mujer fuerte, inteligente y divertida que eres. El mundo entero lo agradecerá.

 

Ana, tu voz es pura magia. Todos lo dicen pero no recuerdo habértelo mencionado, seguramente porque pensé que se sobreentendía. Llena todos los rincones de la sala, inundando los corazones de todos los presentes. Cuando hablamos, quedo hipnotizada por tus ideas y ocurrencias. Tengo que confesar que, a veces me gustaría parecerme más a ti, pero luego recuerdo que “Anaderwan” no hay más que una y que eres tú.

 

Celia, sé más puntual. Te lo tomas todo con demasiada calma y todos los días tenemos que esperarte. Algún día llegaré tarde a una clase de Mariano y me encontraré con tres pizarras escritas. Aún así, tienes tus virtudes. Eres una luchadora, no he visto persona que reivindique y defienda sus ideas tanto como tú lo haces. Hablas con tanta seguridad que asusta. Vas a conseguir algo importante y yo no haré otra cosa que presumir de ti.

 

Manuela, vas a acabar con los recursos de la cantina y pronto te nombrarán miembro VIP de ésta. No me atrevo a decirte nada pero ya se habla por los pasillos de “La Niña de las Dos Tostadas”, comienza a preocuparte. Lo que a ti nunca te he dicho es, que me encantaría ser más que compañeras, me encantaría tener aún más confianza y tratar contigo fuera del instituto. Aún así, lo que compartimos es simplemente, perfecto. Gracias.

 

Lucía, estás distinta desde que volviste de Canadá, más segura y más mandona si eso es posible. No soporto no haberte dicho lo increíble que eres. No soporto ser tan orgullosa y tímida para este tipo de cosas. Tienes un don. Cuando escribes, cuando recitas, incluso cuando hablas en inglés, todo el mundo calla para escuchar. Eres una mini Bécquer, una mini Isabel Allende y hay que estar ciego para no verlo. Aprovéchalo y cuando publiques tu primer libro, no olvides regalarme uno firmado.

 

Maria, hay algo que me pregunto desde hace años, ¿cómo es posible que no exista ni un segundo en el que no sonrías? ¿Cómo es posible que siempre encuentres tiempo para todos? ¿Cómo es posible que seas más perfecta que el Dios del que habla Mar en las clases de Descartes? No te he dicho lo importante que eres para mí pero, sin ti, la mitad de mi espíritu optimista se esfumaría. No olvides llevar esa sonrisa siempre, es mágica, como la voz de Ana. Es tu mejor arma cariño.

 

Elena eres una de las personas más trabajadoras que conozco, mereces la ovación de todo un estadio. Por las mañanas, me asustas. No sé con qué pie te has levantado y tengo que admitir que me molesta que me contestes de mala manera. Sin embargo, puedo soportar tus cambios repentinos de humor siempre que me prometas que vas a luchar hasta el final, que no te vas a rendir jamás y que cogerás mi mano si crees que vas a caer. Quiero que me prometas que juntas, vamos a terminar este curso de la mejor manera y que cuando miremos atrás dentro de unos años, estaremos orgullosas de nosotras mismas.

 

Violeta, china, eres la persona con más personalidad que conozco, no hay nadie como tú. Te veo y hablamos todos los días, así que se puede decir que vivo con el constante sonido de tu voz. Por eso, nunca he visto necesario decirte que no sé qué haría sin ti, que me quedo esperando a que me llames cuando no respondes a mis mensajes y que me asusta que perdamos todo lo que hemos construido juntas, a base de paseos, enfados y bromas. Pero luego recuerdo que con lo cabezota que eres, es imposible que algo así pase, ¿me equivoco?

 

Caro, ¿qué voy a hacer contigo? Cada vez que hablamos te encuentro más agobiada que el día anterior. Me gustaría darte un abrazo interminable, mirarte a los ojos y decirte que todo irá bien, que lograrás tu objetivo, que eres fantástica y que puedes hacer cualquier cosa. Así que respira y continúa, la Selectividad no es el fin del mundo, solo un infierno pasajero. Además, sabes que puedes compaginar tu estrés con mi agobio siempre que quieras.

 

Julia, me exasperas. Me recuerdas continuamente que no sé como bailar en fiestas y que si no me aprendo la lista Top 50 de Spotify seguramente acabe sentada en la graduación, aburrida. Pero yo me pregunto, ¿cómo aburrirme si tengo al alma de la fiesta a una silla de distancia? ¿Cómo aburrirme si cada vez que abres la boca toda una multitud ríe? Gracias por provocarme ataques de risa diarios, me alargan la vida, ¿lo sabías?

 

Maria, mi guerrera, créetelo más. Levanta la cabeza, echa los hombros hacia atrás y no dejes que nadie te infravalore. Ya no hablamos apenas, pero eso no significa que no piense en ti. Eres una de mis mejores amigas y una amistad no se acaba a menos que ambas partes estén de acuerdo. Te echo de menos y a pesar de que haya veces en las que olvide el color de tus ojos, te tengo siempre presente. Sé tu misma y quiérete al menos la mitad de lo que yo te quiero, con eso será suficiente.

 

Eva, tienes la mirada más bonita del mundo. Te brillan los ojos cuando estás concentrada, ríen cuando tú ríes y expresan todo lo que tú no dices. Cuando bailas o hablas de ello, algo despierta dentro de ti haciendo que brilles con una luz que solo puede ser tuya. Me pasaría todo el día escuchándote hablar, reír y bailar. Por eso me siento la persona más afortunada del mundo cuando me buscas para charlar. No te abandones jamás porque el cielo perdería a una de sus estrellas más brillantes.

 

Tengo mil cosas más que compartir con vosotras pero he llegado a las dos carillas permitidas. Por último, deciros que no necesito convertirme en Góngora. No necesito adornar esta carta con palabras interminables, poéticas y provenientes del griego. No necesito nada de ésto para confesaros que vivo loca, profunda y sencillamente enamorada de mis Unicornios.

 

Firmado: Mort

 Marta Seijo López 2º CTA

 

Ciclos Formativos

Mamá,

 Ha pasado un tiempo desde la última vez que nos vimos, pero aún recuerdo tu abrazo entre sollozos.

Recibí tu carta hace poco, sé que la escribiste con margen para que llegara en mi cumpleaños, pero no pudo ser…Igual, te agradezco mucho el detalle. El hecho de que te esfuerces tanto por comunicarte conmigo, tal y como si estuviéramos cara a cara, es algo que agradezco de corazón.

Por eso, pienso que hay algunas cosas que debería decirte, y que nunca fui capaz.

Me gustaría poder hablar contigo por teléfono, escucharte insistente en preguntar qué tal me fue el día, como cuando era pequeño. Pese a que yo sólo te mirara por largo rato, y con torpeza, apenas fuera capaz de reproducir, con mis pequeños dedos, los signos que tu dibujabas con tus finas manos.

Siempre he querido poder contarte mis problemas sin que mis manos se paralizaran nada más comenzar a relatarte. Poder gritar todo fuera de mi cabeza.

Siempre he querido tener voz, compartirla contigo.

Pero, bien sé, que no podemos tener todo aquello que queremos. Por ello sigo escribiéndote, sin poder ni siquiera imaginar qué tipo de voz escucharás en tu cabeza para mí. Me pregunto, ¿sonaré agudo, quizá suave o áspero? Es algo que siempre me ha dado mucha curiosidad, lo diferentes que son todas las voces entre sí.

Y al igual que las voces, las risas. Cuando bromeo con algunos amigos de la universidad y escucho sus carcajadas estridentes, tiendo a preguntarme cuál es la verdadera sensación de reír. Sé lo que se siente al sonreír, fuiste con quien aprendí la calidez de tal gesto, pero, ¿reír? Dejar salir todo ese sentimiento fuera de ti, y quedarte sin respiración al ahogarte en la risa de alguien más.

Es simplemente…, inimaginable para mí.

Pese a todo, no deseo que interpretes esto como una queja. Mucho menos que te sientas culpable, has cargado con ese sentimiento demasiados años. Y aún bajo esa sonrisa, sé que lo guardas con recelo.

Lo repetiré una vez más: aquella infección que se robó mi voz no fue culpa tuya. Nada lo fue. Las cosas ocurren, y nunca estamos preparados para cuando llegan. Sólo nos queda afrontarlo, y tú lo hiciste. Y eso es mucho más de lo que realmente crees.

 Con cariño,

 Tu hijo.

Remedios Gutiérrez Cortés       1ºLCB-A

 

Profesorado

Carta sin título

       

       Te escribo para decirte que me he aficionado a tus conversaciones. Una estela radiante de ciegos anhelos conducidos por palabras lúcidas. Celebro, cada vez más, retomar y retornar a ese espacio privado que compartimos, a ese paisaje sonoro rico en armónicos que vibran complacientes a cada golpe de voz.

        Y mientras tú hablas, yo busco tu rostro interior, bucear en tu alma, en tus pensamientos, en su fulgor. Y no caigo en que estamos utilizando palabras que constan de letras, fonemas y raíces. Todo eso deviene accesorio por un instante, es solo el medio necesario, no es suficiente. Pero aquí siguen las palabras reclamando su espacio, abriéndose paso entre los reveladores silencios, porque ellas se erigen orgullosas como puente aéreo, como la mano que teje la red astral del universo incipiente que nos cobija.

        Llegados al final nos despedimos, al menos por el momento. Y el tiempo se vuelve a dilatar. Y las palabras y las cosas recobran su estado ordinario. Y yo no te dije otra vez cuánto disfruto con todo esto que te acabo de relatar.

      

Mar Flores Barroso

    

    

              

    

Se trata de una actividad que queremos llevar a cabo  el Día de Andalucía. Son unas jornadas de dos días, relacionadas con el arte, a las que llamaremos: "Quillo, arte andaluz". 
 
Durante el primer día, queremos contar con la presencia de artistas andaluces de cualquier disciplina que den charlas o talleres relacionados con el arte que hacen, con su llegada al mundo del arte, con la influencia que reciben del lugar en el que viven,... Las clases no se interrumpirán, sino que durante alguna hora realizaremos encuentros con artistas. Es por ello que pedimos vuestra colaboración. Si conocéis a alguien que haga arte y no le importe venir, nos gustaría que nos lo comunicaseis en este correo.
 
El segundo día, lo dedicaremos a los artistas del instituto: alumnado y profesorado. Este día,  será en el salón de Actos y el que quiera podrá mostrar su arte en la disciplina que domine. Así que si os apetece podéis prepara algo para ese día: danza,pintura, canciones,... Será como una especie de Tú sí que vales. Todas las disciplinas artísticas son válidas: Pintura, escultura, arte dramático, danza, música, ... Realizaremos un horario para que las clases asistan el Salón de Actos a verlo.
 
Os necesitamos a todos para poder llevar a cabo esta actividad. 
 
Os agradecemos de antemano vuestro esfuerzo.